Begonia Cuero
Begonia Cuero
El principal encanto de la Begonia de cuero reside en sus hojas. Son de un color verde oscuro y profundo, con una superficie que no es lisa, sino que presenta una textura rugosa que la hace visualmente interesante. El envés de las hojas a menudo tiene un tinte rojizo o morado, lo que le añade otra capa de color. Pero el verdadero espectáculo ocurre en su floración, que es abundante y prolongada. De sus tallos delgados y semi-erectos cuelgan delicadas flores en racimos de color blanco o rosa pálido, creando un hermoso contraste entre la robustez de las hojas y la fragilidad de las flores. Es una planta de crecimiento compacto y tupido, ideal para colgar en cestas o para colocar en estanterías.
Cuidados para una Begonia de Cuero Feliz
Aunque su apariencia puede parecer exótica, los cuidados de la Begonia de cuero son relativamente sencillos. Con la atención adecuada, puede florecer y lucir espléndida.
-
Luz: Al igual que la mayoría de las begonias, prefiere la luz indirecta brillante. La luz directa del sol puede quemar sus hojas. Un lugar ideal sería cerca de una ventana orientada al este o al oeste, o en una habitación bien iluminada donde la luz no le dé directamente. Si la colocas en un lugar con poca luz, su floración será escasa.
-
Riego: Es fundamental mantener el sustrato ligeramente húmedo, pero nunca encharcado. Deja que la capa superior de la tierra se seque un poco entre riegos. El exceso de agua es el principal enemigo de las begonias y puede provocar la pudrición de las raíces.
-
Humedad: Como planta de origen tropical, ama la humedad alta. Si el ambiente de tu hogar es seco, es recomendable usar un humidificador, colocar la maceta sobre una bandeja con guijarros y agua o agruparla con otras plantas. Evita rociar directamente las hojas, ya que el agua estancada puede causar manchas o enfermedades fúngicas.
-
Sustrato: El sustrato debe ser ligero, aireado y con excelente drenaje. Una mezcla para begonias o para plantas de interior con perlita y fibra de coco es perfecta para asegurar que el agua fluya sin problemas.
-
Fertilización: Durante la temporada de crecimiento y floración (primavera y verano), puedes alimentarla cada 2-4 semanas con un fertilizante líquido para plantas de interior, diluido a la mitad de la concentración recomendada.
Share

